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jueves, 24 de febrero de 2011

Pero si hubiera sido Kalimba y en Cancun...

Si, el asunto de Kalimba se hizo famoso ya que el cantante, sostuvo relaciones sexuales "consensuales" con una menor, sin embargo otros casos no tiene el mismo impacto...

Gerardo Romero Hernández, es un sacerdote católico acusado de mantener una relación sentimental con Ana Jimena Martínez de 17 años, quien estaba desaparecida. Se sabe que el hombre de 46 años utilizaba la red social Facebook para mantener contacto con niñas que conocía en los templos a los que estaba asignado. Luego de la desaparición de la menor, su hermano localizo en la cuenta de Facebook de Jimena, mensajes dejados por el cura a la menor en el que le dice frases como "te amo" "eres mi novia" e incluso sobre la localización de las llaves de su oficina lo que motivo a que los familiares acudieran a la Arquidiócesis de Tlalnepantla, a donde pertenece el párroco, sin embargo no les atendieron argumentando que desconocían el papel que el sacerdote había hecho en la desaparición de la menor y si esto había ocurrido.

Fue entonces que se presentaron en la PGJEM para hacer una denuncia de hechos el dia 16 de Febrero 2011, lo que consiguió que Romero Hernández fuera presentado para rendir su declaración por lo ocurrido. Allí negó todo, sin embargo termino asegurando que solo sostuvo relaciones sexuales con Jimena pues ella le dijo que estaba próxima a cumplir 18 años. Una vez pasado el término legal para la detención el sacerdote fue dejado en libertad y al salir aseguro que haría unas llamadas para tratar de encontrar a Jimena, sin embargo nunca regreso a su parroquia y otros sacerdotes dicen desconocer su paradero.

La madrugada del 23 de Febrero 2011 su hermano Víctor recibió un mensaje electrónico de Jimena quien se encontraba en un templo de la ciudad de Cholula en Puebla hasta donde sus familiares se trasladaron para recogerla y llevarla a declarar a la Agencia del Ministerio Público especializada en la Atención a la Violencia Intrafamiliar y Sexual ubicada en Atizapán de Zaragoza Estado de México. Las declaraciones no pueden darse a conocer debido a que Jimena es menor de edad.

Lo indignante del caso es que la PGJEM, dirigida por Alfredo Castillo Cervantes, dijo que el sacerdote Gerardo Romero Hernández de 46 años, no será perseguido por la justicia, porque no hay delito que se le impute, ya que la averiguación previa fue iniciada por desaparición de persona y “al no tener una denuncia penal, no tiene propiamente que ver con un hecho delictivo, no puede ser calificado de prófugo y no está evadido de la justicia” dijo en conferencia de prensa. Debido a la falta de actuación por parte de la Procuraduría Mexiquense, los familiares aseguran que se presentaran en la PGR para buscar sea castigado el sacerdote a quien responsabilizan de haber sostenido una relación amorosa con su hija menor de edad.

De inmediato se ve la tendencia a obedecer al clero por parte de los "funcionarios públicos" pero en especial en el Estado de México, en donde los feminicidios están a la alza año con año. ¿¿¿Porque la Procuraduría no ayudo a los padres a hacer una nueva denuncia para que se iniciara una averiguación previa??? ¿¿¿Un tecnicismo estúpido permitirá que el sacerdote secuestrador salga libre y sin cargo alguno??? ¿¿¿Sera acaso que debido a que el sacerdote no es famoso y la Procuraduría no recibiría dinero ni atención fue dejado de lado un caso de evidente secuestro y corrupción de menores???

Kalimba, amigo... que chinga te amarraron.

Nash

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