Jorge Antonio Iniestra Salas, a quien ya apodan "El monstro de Iztapalapa" fue encontrado en su casa con sus hijastras a quienes violo y a embarazo en 5 ocasiones y que además mato a uno de esos niños y a una de sus hijastras, todo con el consentimiento de Clara, la madre de las menores. Un crimen que debería ser castigado con todo el rigor de la ley, sin embargo en este país no hay tribunales ni penas lo suficientemente duras para que estas cosas no sigan sucediendo.
Los vecinos los describen como una "familia normal”, incluso una de sus vecinas recuerda que el hombre era un miembro del coro de la iglesia de renovación desde hace varios. Una prueba más de que ser religioso no significa ser mejor hombre y que ser ateo no significa serlo peor.
Nash

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